Solo uno de cada diez países aplicó la pena de muerte en 2012

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Publicado por Tiziana Trotta, el10 abril 2013

El camino hacia la abolición de la pena de muerte en el mundo dio un paso más en 2012. El número de ejecuciones confirmadas se mantuvo estable en comparación con el año anterior, según el último informe de Amnistía Internacional (AI) sobre la pena de muerte publicado este miércoles.
Un total de 682 personas fueron disparadas, decapitadas, ahorcadas o recibieron una inyección letal en 21 países, es decir alrededor de uno de cada diez a escala global, con un marcado descenso frente a hace una década (en 2003, los realizaron ejecuciones fueron 28). Los datos, sin embargo, no incluyen estadísticas desde China, supuestamente responsable por un número de ejecuciones superior al resto del mundo en su conjunto.
“Los resultados de 2012 muestran una tendencia positiva en todos los continentes” afirma Chiara Sangiorgio, activista en contra de la pena de muerte de Amnistía Internacional, “aunque hay algunos datos decepcionantes”. La experta hace alusión, por ejemplo, a India, Japón, Gambia y Pakistán, que volvieron a realizar ejecuciones después de largas temporadas (una pausa de casi 30 años en el caso del país africano). Egipto y Siria podrían haber experimentado la misma regresión, aunque no haya sido posible confirmarlo.

China ejecutó a miles de personas

Los líderes mundiales de ese macabro listado se confirman invariados. Tres cuartos de las ejecuciones confirmadas se practicaron en Irán, Iraq y Arabia Saudí. Los EE UU fueron los únicos en aplicar la pena de muerte en las Américas, a pesar de que solo nueve de sus Estados eligieron este castigo en 2012 (cuatro menos frente a 2011).
AI sospecha de que China ejecutó a miles de personas, pero ese dato no puede confirmarse, ya que las cifras oficiales se consideran secreto de Estado. Sangiorgio sostiene que Pekín aplicó algunos cambios normativos para adecuarse a los estándares internacionales (por ejemplo en el código penal), pero de momento siguen siendo “demasiado débiles”.

Todas las regiones registraron avances y los países abolicionistas desde el punto de vista legal o en la práctica alcanzaron los 140, es decir más de dos tercios a escala global. La experta de AI subraya los pasos en adelante de África: el Gobierno de Ghana, por ejemplo, aceptó las recomendaciones para incluir la abolición de la pena de muerte en su nueva constitución, mientras que Burkina Faso, Malawi y Sierra Leona no aplicaron sentencias capitales.
Latinoamérica y el Caribe tampoco lo hicieron, a excepción de 12 casos en Barbados, Guyana y Trinidad y Tobago.
En Asia, Vietnam no aplicó sentencias capitales y Singapur optó por una moratoria mientras considera introducir cambios en su legislación sobre ese tema.
Bielorrusia sigue siendo el único país europeo en ejecutar a condenados.
En Oriente Medio y en el Norte de África, donde se realizaron al menos 557 ejecuciones en seis países, Bahréin registró una tendencia positiva por segundo año consecutivo.

Al menos 23.000 personas en el brazo de muerte

Los obstáculos para alcanzar la abolición de la pena de muerte en el mundo aún son numerosos. Al menos 23.286 personas se encontraban en el brazo de muerte al cierre de 2012.
Amnistía Internacional manifiesta su preocupación por la ejecución de dos personas en Yemen, condenadas por crímenes realizados cuando todavía eran menores de edad, lo que constituye una violación del derecho internacional.
Sangiorgio destaca que en muchas ocasiones las sentencias de muerte o las ejecuciones se aplicaron sin un proceso justo o extorsionando ‘confesiones’ a través de tortura, como ocurrió, por ejemplo, en Afganistán, Bielorrusia, China, Irán, Iraq, Corea del Norte, Arabia Saudí y Taiwan.

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