¿Cómo trabajar con las organizaciones internacionales?

Publicado por Maria Donatelli, el10 junio 2013

Desde 2007, con las sucesivas resoluciones de la Asamblea general de las Naciones Unidas solicitando una moratoria sobre las ejecuciones, la pena de muerte se ha impuesto como una cuestión de derecho internacional y de derechos humanos. Sin embargo, estos grandes encuentros no son el único espacio de interacción entre los abolicionistas y las organizaciones internacionales.
El que la pena de muerte no sea solo una cuestión de derecho interno sino también de protección de los derechos humanos brinda a la sociedad civil una multitud de ocasiones para presentar informes a las organizaciones de las Naciones Unidas.

El Consejo de Derechos Humanos (3 sesiones por año)
El Consejo de Derechos Humanos es un órgano intergubernamental cuyo principal objetivo es promover y proteger los derechos humanos en el mundo. El Consejo puede tratar la pena de muerte en diversas ocasiones:
–    cuando somete a debate el informe anual del Secretario general sobre la pena de muerte. La sociedad civil puede contribuir a su elaboración enviando información antes de fines de marzo;
–    cuando adopta los informes del Examen Periódico Universal de los países retencionistas (ver más abajo)
–    cuando examina y adopta los informes de los relatores especiales sobre la tortura y las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias. Los relatores especiales dependen en gran medida de la información aportada por la sociedad civil.

El Examen Periódico Universal (3 sesiones por año)
El Examen Periódico Universal (EPU) es un proceso único durante el cual el Consejo de Derechos Humanos examina la situación de los derechos humanos en cada uno de los 193 Estados miembros de la ONU cada cuatro años.
La sociedad civil puede intervenir de varias maneras:
–    enviando información al Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACDH) para el informe de las partes interesadas, un resumen de 10 páginas de las observaciones de múltiples observadores;
–    participando en las consultas organizadas por el Estado examinado en el marco de la preparación de su informe anual, o instando al Estado a que organice consultas ;
–    dirigiéndose a otros Estados para invitarles a plantear recomendaciones específicas y algunas cuestiones durante el EPU.

El Comité de Derechos Humanos (3 sesiones por año)
El Comité de Derechos Humanos está formado por expertos independientes que supervisan la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y sus dos protocolos facultativos.
El Comité recibe información de la sociedad civil sobre todos los aspectos que abarca el PIDCP. En particular, busca aportaciones sobre los temas sobre los que el Estado no facilita información suficiente.
Las ONGs pueden asistir como observadores a las sesiones durante las que el Comité examina los informes de los Estados, previa inscripción en la secretaría, pero no pueden tomar la palabra.

Comité contra la tortura (2 sesiones por año)
El Comité de las Naciones Unidas contra tortura es un órgano formado por 10 expertos independientes que velan por el respeto de la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
El Comité recibe información de las ONGs en distintas etapas del proceso de seguimiento y se encuentra con ellas antes de examinar los informes de los Estados.
La aplicación de las recomendaciones realizadas por dichos órganos es al mismo tiempo la parte más importante y más difícil del proceso. Las ONGs pueden participar de varias formas.
Las organizaciones nacionales pueden informar a la opinión pública local de las recomendaciones aceptadas por su Estado y los compromisos adquiridos ante los órganos de la ONU, por ejemplo mediante comunicados de prensa.
Para promover su aplicación, las ONGs pueden posteriormente impulsar el diálogo nacional sobre dichas recomendaciones y trabajar con las autoridades para velar por que adopten medidas concretas.
La sociedad civil también puede plantear la cuestión de la pena capital enviando información al ACDH para la elaboración del informe del Secretario General sobre la pena de muerte que se presenta a la Asamblea general de las Naciones Unidas cada dos años.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito también recopila información, incluido de las ONGs, para el informe del Secretario General sobre la pena de muerte y la aplicación de las garantías para la protección de los derechos de las personas condenadas a la pena de muerte. El informe se presenta a la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal cada cinco años (próximamente en 2015).
La sesión anual del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) también puede tratar la cuestión de la pena de muerte. Las ONGs con estatuto de observador ante ECOSOC pueden participar en la labor de la institución.
Por último, las ONGs pueden pedir a los demás departamentos de las Naciones Unidas, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, que tengan en cuenta la pena capital en las reformas de la justicia y del sector de la seguridad.
La sociedad civil también recurrir a varios mecanismos a nivel regional.

Organización de los Estados Americanos
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos son órganos de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que velan por el respeto de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Las sesiones de la Comisión no están abiertas al público pero las ONGs y los individuos pueden pedir que se organice una  audiencia paralelamente a una sesión.
Cualquier individuo, grupo de personas u ONG legalmente reconocida en al menos un Estado miembro de la OEA puede presentar una denuncia en caso de violación de los derechos humanos. En los últimos tiempos, la Comisión interamericana se está mostrando cada vez más activa sobre la pena de muerte.

Consejo de Europa
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sigue velando por la situación de la pena capital aunque todos sus miembros la hayan abolido. Mantiene un dialogo sobre varios temas, en concreto sobre la pena de muerte con Bielorrusia, Estado candidato a la adhesión, y ha ampliado su acción a los Estados observadores en el consejo, como Japón y Estados Unidos. El Consejo de Europa cuenta con un relator especial sobre la pena de muerte.

Unión europea
El principal canal de cooperación entre la Unión Europea y la sociedad civil sobre la pena de muerte está relacionado con la financiación que la Comisión Europea ofrece para la acción abolicionista.
El Servicio Europeo de Acción Exterior también cuenta con un punto focal sobre la pena de muerte y las ONGs pueden trabajar con dicha persona para incidir en las políticas de la UE en ese ámbito.

Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa
La Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos (OSCE-OIDDH) se reúne una vez al año y publica un informe anual titulado La pena de muerte en el área de la OSCE, que se presenta generalmente durante la reunión de la OSCE sobre la aplicación de los compromisos en materia de dimensión humana. Su objetivo consiste en proponer un estudio comparativo sobre el uso de la pena de muerte en el área OSCE basándose en información aportada por los propios Estados miembros. Las ONGs pueden facilitar información a la OIDDH y participar en la reunión sobre la aplicación de los compromisos en materia de dimensión humana.

La Unión Africana también cuenta con órganos que trabajan sobre la pena de muerte.